Nunca
te
quejes
de
tu
apariencia:
Dios
sabía
lo
que
estaba
haciendo
cuando
te
creó.
La
fealdad
y
la
belleza
son
invenciones
de
los
seres
humanos.
Mujeres
y
hombres
que
otrora
eran
considerados
bonitos,
hoy
nos
parecen
muy
feos,
de
acuerdo
con
nuestro
concepto
actual
de
belleza.
La
belleza
y
la
fealdad
son
solamente
conceptos.
Es
nuestra
energía
la
que
determina
nuestro
Poder
de
Atracción.
Cuando
no
es
buena,
quien
nos
vé
tiene
la
sensación
de
que
está
faltando
"algo",
aunque
no
sepa
exactamente
lo
que
es.
Es
la
energía
desalineada
que
trae
esa
sensación
de
alguna
desarmonía
en
el
todo.
Ella
es
la
que
atrae
o
repele,
y
eso
se
aplica
en
todo.
Es
necesario
que
hagamos
por
nosotros
lo
que
nadie
puede
hacer
mejor
que
nosotros
mismos:
ACEPTARNOS
COMO
SOMOS.
Solo
así
el
Mundo
podrá
aceptarnos
por
completo,
pues
él
solo
imita
lo
que
nos
hacemos
a
nosotros.
Si
quieres
ser
amado
AMATE.
Si
deseas
ser
admirado
ADMÍRATE.
Si
buscas
aprobación
APRUÉBATE.
Si
necesitas
ser
escuchado
ESCÚCHATE.
Si
anhelas
la
paz
DATE
PAZ.
Si
no
aceptas
la
falta
de
respeto
RESPÉTATE.
Todo
lo
que
deseas
del
Mundo
hace
necesario
que
-
para
lograrlo
-
seas
tu
propio
y
primer
proveedor.
Nadie
puede
"verte
la
cara"
ni
derrumbarte
si
tu
apoyo
y
fe
en
tí
mismo
son
fuertes.
De
vez
en
cuando
tu
apariencia
física
podrá
ayudar
o
no,
pero
TU
ENERGÍA
siempre
te
garantizará
y
atraerá
todo
lo
que
tenga
que
ver
con
la
forma
en
que
tú
te
ves.
¡Mírate
con
buenos
ojos!
Dejo
en
tus
manos
éste
cariñoso
recado.
Escoje
que
hacer
con
él
y
Contigo.
Acuérdate
que,
más
allá
de
la
materia,
tú
eres
energía.