Enseñanzas
de la Gran Luz -
Seamos Capaces de Ver -
Silvia Schmidt
No
hables de las flores si no
sabes enfrentar tempestades,
ni te compares a las rosas
si temes tus propias espinas.
No cantes
la mansedumbre de los ríos
si solamente
te encantan las aguas límpidas
y no consigues ver la
belleza de las que son turbias
y contaminadas.
No enaltezcas la grandiosidad
del Sol si no soportas
las nubes oscuras, ni glorifiques
el claro azul del cielo
si te asustan las horas de
oscuridad.
No des
discursos sobra la fuerza
y la majestad de los
árboles si no eres capaz de
doblarte ante fuertes vientos,
ni seas romántico sobre las
hojas que caen en el otoño
si
no sabes lidiar con tus caídas
y con las estaciones de la
Vida.
No compongas trovas para los
mares si no tienes fuerza
para recibir barcos contaminantes,
para abrigar
tiburones asesinos, para comprender
que los
desechos hacen parte del Gran
Verde.
No alardees
de admiración por los animales
si todavía
temes ser extinto por tu propia
especie, si todavía no
aceptas que tu eres uno de
ellos y que puedes
hacer mucho más por tu hábitat.
No salgas, maravillado, señalando
las estrellas distantes
si no consigues verlas dentro
del corazón de aquellos
que te rodean, si no eres
capaz de verlas iluminando
y orientando tu cielo interior.
No rindas
gracias a Dios por lo mucho
que posees si
todavía no has visto que Él
te dio todo lo que precisas
para crecer, agigantarte,
evolucionar y también ser
un dios en la tierra de los
hombres.
Y, sobre todo, habla lo mínimo
de ti,
mientras no asumas quien eres
realmente.
Disponte
a encararte, a verte sin miedo,
sin máscaras, sin mentirte
a ti mismo.
Si lo consigues, entonces
sí, podrás dar glorias a Dios
y a toda Su Creación, porque
Lo verás reflejado
dentro de tus propios ojos.