Siempre aceptaré que tu tienes el derecho de
ser tu,
de la forma que tu eres y, de la forma que desees ser.
Siempre defenderé tu derecho a crecer, a cambiar,
a transformarte, a realizar tus sueños.
Siempre te incentivaré a alcanzar tus objetivos,
a subir los escalones del éxito con tu talento y esfuerzo.
Siempre entenderé cuando quieras estar a solas,
- para pasar las horas contigo mismo -
sea el tiempo que sea.
Siempre afirmaré que tu mereces ser
amado, que mereces amar,
ser respetado, bien cuidado y que esos dones no pueden serte negados.
Siempre reconoceré que puedes cuestionar a todas
las personas
o situaciones que afecten tu Vida, aunque una de esas personas sea
yo,
pues tu eres alguien que quiero oír y a quien tomo en serio.
Siempre intentaré hacer crecer tu auto-estima
en tu búsqueda
por todo lo que necesitas para perfeccionarte, recordándote
que nadie puede hacer eso mejor que tú mismo.
Siempre insistiré en que tienes el derecho
de ser feliz,
de encontrar todo lo que en el mundo pueda ser significativo
o suficiente para darte la alegría de ser alguien completo.
Siempre me acordaré de que posees lealtad
y de que
tu palabra basta para tener mi confianza.
Siempre, aunque cometas posibles errores, tendré
en cuenta
que eres humano y tienes derecho a nuevas oportunidades
de acierto y a dar lo mejor de ti.
Siempre aceptaré que tu eres un ser libre, que
puedes competir,
que mereces ganar, hacer planes y verlos realizados.
Siempre desearé que te vuelvas alguien
cada vez mejor,
que jamás dejes pasar las grandes oportunidades de crecimiento.
Siempre me cuidaré de no invadir tus límites,
para percibir tus
s mejores intenciones y - todavía mas - tu derecho a escoger.
Siempre honraré estas promesas que ahora lees:
¡ SON MI COMPROMISO CONTIGO !