Angelito de mi Guarda,
dicen que los Ángeles de la Guarda de los niños
están más ocupados, ya que éstos nunca se
preocupan con los peligros.
Entonces voy a contarte cuales son los peligros
de los cuales yo quiero escapar.
¿Sabes?
La idea de volverme un adulto no
me atrae mucho, pero mi familia dice que la única
forma de vivir bastante es crecer y acumular
muchos cumpleaños.
Entonces, como no quiero dejar este mundo
tan rápido, creo que no podrás protegerme del peligro
de ser "gente grande" ¿Verdad?
Siendo así, para prevenirme,
aquí te formulo algunos pedidos:
Haz que toda
mi vida yo despierte lleno de planes y feliz,
aun sin un motivo aparente.
Que nunca crea en la palabra "imposible" y que
no
me deje influenciar por gente negativa
Que no tenga
miedo de dar y recibir amor y
¡Que Dios me libre de quedarme hablando con las paredes!
Que sepa oír al niño que continúa en cada uno,
entendiendo su modo de ser y de actuar
Que sepa percibir
el momento correcto de apartarme
de aquellos que nada útil me pueden enseñar.
Que no vea la soledad como un monstruo queriendo
devorarme,
sino como un agradable encuentro conmigo
Que no esté
con esa cara ceñuda, tan constante en aquellos
que pierden lo mejor de la vida Hoy por miedo de sufrir mañana.
Que yo no imponga la ley de
" Haga lo que yo mando y no haga lo que yo hago "
Que no esté envidiando la vida de los demás mientras
dejo la mía escurriendo por el sumidero
Y que, ya bien viejito, a la hora de dejar la tierra,
pueda todavía decirle a quien me diga que fui bobo: " ¡Fui bobo, pero fui feliz!
¡Mucho más bobo es quien me lo dice! "