Colócate delante de un espejo y concéntrate en tu
rostro.
Deja que paseen libremente por tu mente algunos
pensamientos que tanto te incomodan.
Piensa en aquella persona que te lastimó profundamente
y nota como queda tu rostro
así como las sensaciones de opresión en el pecho.
Acuérdate de alguien que te hizo sentir mucha
rabia
y nota como queda tu rostro,
así como cuando aprietas los dientes.
Recuerda algunos momentos muy tristes de tu pasado
y nota como queda tu rostro.
Observa como tu cuerpo parece mas pesado.
Acuérdate de aquella insolencia que tal vez
hayas dejado sin respuesta,
y nota como queda tu rostro,
como se entrecorta tu respiración.
Repasa mentalmente aquél "NO" que escuchaste
- que tanto te hirió -
y nota como queda tu rostro,
así como la tensión que se manifiesta en tu cuerpo.
Revive el momento de un abandono doloroso,
y nota como queda tu rostro,
como queda sin brillo tu mirar.
Trae el recuerdo de tus decepciones, sean cuales fueran,
y nota como queda tu rostro.
Siente la flacidez en la que caen tus músculos.
Rememora tus sueños malogrados,
y nota como queda tu rostro.
Percibe la sensación de desánimo que te
debilita de la cabeza a los pies.
Si tienes envidia de alguien,
nota como queda tu rostro y cuán
mal te
sientes con relación a ti mismo.
Si tienes pensamientos de odio,
nota como queda tu rostro.
Siente como se endurecen todos tus nervios.
Si tienes planes de venganza, concéntrate en ellos,
y nota como queda tu rostro,
así como se oprime tu corazón.
Nota que cada línea en tu rostro, cada problema
en tu cuerpo,
- ya sea estético o de salud -
son el resultado de pensamientos nocivos
que puedes estar alimentando.
Tus pensamientos determinan lo que puedes tener de belleza
o de fealdad, de salud o de enfermedad.
Colócate delante de un espejo, concéntrate en
tu imagen,
ESCOGE tus pensamientos ... y nota como queda
tu rostro ...