LIBÉRTATE.
Tu no viniste al mundo para ser “aplastado”
por imposiciones, sino para cumplir
el propósito de tu Espíritu.
Siempre habrá personas y circunstancias que,
como piedras, podrán atrasar tu marcha.
Continúa caminando.
Frente a la tiranía acuérdate que el tirano
pierde más que el tiranizado.
El no puede escapar de sí mismo,
pero tú puedes escapar de él.
LIBÉRTATE.
APRUÉBATE.
No hay bajo el cielo nadie que nunca
haya sido desaprobado por otros.
Algunas o muchas veces surgirá alguien
para juzgarte y condenarte, para dañar tu auto-imagen.
No te inquietes... prosigue bajo el cielo que te protege.
Frente a la desaprobación acuérdate que Dios
no se equivoca y tú eres una creación de Él .
APRUÉBATE.
ACÉPTATE.
No siempre te será fácil encontrar alguien
que ame incondicionalmente y sin restricciones esa
manera muy tuya y ÚNICA de ser.
Solo tú conoces las razones para ser como eres.
Los perfeccionistas solo tienen ojos para la “imperfección”.
Es por eso que entran en permanentes estados de frustración.
ACÉPTATE.
VALORÍZATE.
En tu camino, una que otra vez, surgirán algunos
queriendo ponerte de rodillas delante de ellos.
Les es necesario compensar sensaciones
de pequeñez y desprotección.
¡Prosigue en pie!
VALORÍZATE.
ÁMATE.
Viniste al mundo solo y, solo, lo dejarás.
Nunca te será posible ser apreciado por todos,
así como no es posible que tú aprecies a todos.
Tú eres la ÚNICA persona presente en tu Vida
durante las 24 horas de cada día.
Con esa persona convivirás por toda la Eternidad.
No quieras un día dejar esta existencia
llevando contigo a un enemigo.