( Por las víctimas del accidente aéreo de TAM,
y para sus parientes y amigos )
S i l v i a S c h m i d t
- Versión
en español por Eduardo e Irany Lecea -
Parece que para llegar a la muerte hay una caminata
que se hace en "reversa" - un retroceso.
En cuanto ocurre nuestra concepción todo sucede hacia
adelante,
nuestro cuerpo se va formando, tomando su aspecto,
completándose bajo la ley de la evolución física
hasta que,
finalmente, estamos preparados para ver la luz.
¡Y llegamos!
Y así, continúa nuestro recorrido en los caminos
terrenales,
en los suelos fáciles, en los difíciles, en
experiencias vividas,
en años restados aunque parecieran estar sumados.
¡Si! Cada año de existencia es una resta, un
camino de regreso
al útero, solo que ésta vez no al materno, sino
al universal,
donde debe existir una puerta con el letrero:
"¡Bienvenido de regreso!".
Es curioso que llevemos con nosotros ese
"pasaje de ida y vuelta", a pesar de la creencia
humana
"con nada naciste, con nada morirás".
¡Mentira! Tenemos un pasaje de ida y vuelta!
No es fácil de aceptar que aquellos a quienes amamos
no escapen de esa regla, de esa imposición.
Para los que nos aman tampoco es fácil aceptarlo.
Pero así es y siempre lo será.
"Nunca" y "Siempre" son palabras que realmente
podrían ser borradas de todos los diccionarios,
fueran cuales fuesen los idiomas.
¿Para que sirven si no nos garantizan nada?
Es indescriptible la belleza de nuestra llegada aquí.
Es abominable la tristeza en la hora de decir "adiós".
Si. Todos vamos caminando de adelante hacia atrás.
Dios dijo: "Polvo eres y en polvo
te convertirás".
¡Cómo duele constatar que la Palabra se cumplió!
Si la muerte es el uso del pasaje de regreso,
¿Por qué no podemos escoger "cuando"?
¿Será por las mismas razones que en el pasaje
de ida?
¡Cuán perdidos andamos y que ignorantes aún
de las razones que envuelven la vida y la muerte!
Hay quienes dicen que "alguien allá arriba"
tiene
todas las respuestas, pero que todavía no estamos
preparados para conocer, entender y comprender.
¡Sean bienvenidos los que llegan!
Benditos sean los que parten sin previo aviso.
Vida y muerte: el camino para recorrer es el mismo.
Y no hay colisiones, encuentros ni saludos.
Los que se van pasan al lado de los que vienen ... sin verse.
Así, prosigue la Humanidad ...
... ¿O la deshumanidad?