Hoy, repentinamente, en un destello,
tomé conciencia
de cuánto tiempo ya perdí, cuánto dejé de vivir para hundirme
en recuerdos de un pasado que no puede ser cambiado.
Recordé las horas de sueño que podrían
haber sido
tranquilas de no haber estado preocupándome con cosas
atemorizantes que terminaron por no suceder.
¡Cuántos deliciosos manjares dejé
de comer por miedo
a engordar, sofocándome con depresiones, ansiedades
y desánimos que me robaron el apetito!
Seguí pensando en cuántas grandes
oportunidades de
éxito debo haber perdido por miedo de arriesgar.
Recordé cuántos ahorros hice, privándome
de lo que
me gustaba por el tonto recelo de tener dificultades futuras.
¡Cuántas fiestas, paseos y diversiones
dejé pasar,
desprecié, porque sentí vergüenza de presentarme!
¡Cuántos nuevos amigos seguramente
perdí por dejar
de ir a lugares novedosos y vivir experiencias originales!
¡Cuántas veces hice la voluntad de
los demás, sofocando
mis propios deseos, mis ansias y sueños de libertad!
¡Que injusticia cometí conmigo !
¡La libertad es un regalo de Dios!
¡Me dejé aprisionar por angustias, dependencias,
quejas, miedos y desconfianzas!
Ahora tomo conciencia de todo el trabajo
que
no hice por mí, por mi evolución, por mi progreso.
¡Cuántas bendiciones dejé de ver, cuánto desconfié de la
Vida!
¡Hoy, de repente, en un destello,
percibo que aún es tiempo!
¡Todavía estoy a tiempo de ser Feliz y escojo ser feliz
HOY!
El pasado ya no tendrá poder sobre
mí.
¡Yo no lo permitiré!
Acepto y confío en el futuro que la Vida me reserva.
Lo que pasó ya pasó ... en el futuro Dios dirá.
¡Hoy, con garra y voluntad, comparto
esta actitud
de Amor y Paz contigo!